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Boletín # 27
  enero 2010

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El Foro Social Mundial, 10 años construyendo alternativas hacia un mundo más equitativo, solidario, democrático y justo.
Rocío Lombera - Presidenta del Centro Operacional de Vivienda y Poblamiento, A. C. - COPEVI, e integrante de la Coordinación Nacional del FSM – México.

El FSM a diez años de su constitución se ha convertido en un referente simbólico obligado para diversas fuerzas sociales y políticas críticas, e incluso afines, al neoliberalismo imperante.

El enraizamiento y proyección del proceso del FSM ha sido muy diferenciado en las diversas regiones del planeta, donde América Latina y Europa han destacado por su mayor consistencia. La decisión de “regionalizar” y “localizar” el FSM, impulsada desde 2002 y consolidada en 2008 con el llamado a la Jornada de Acción Global (JAG) y en 2009 con la iniciativa de Belem expandida -que se ha proyectado hoy a diversas acciones del FSM-, coadyuvó a vincularlo más efectiva y ampliamente en realidades sociales particulares a lo largo y ancho del planeta; jugando en algunos lugares un rol motor e inspirador de convergencias y en otros preservando dinámicas unitarias creadas. Tal es el caso en América Latina, donde nació el FSM en 2001 y han sucedido 5 ediciones globales y una descentralizada (Venezuela), además de 3 foros regionales (Ecuador, Guatemala y Paraguay).

Un buen ejemplo es el caso mexicano, donde diversas redes y organizaciones de la sociedad civil veníamos participando articulados con nuestros pares regionales e internacionales desde la primera edición del FSM, pero no como proceso nacional. Un débil intento fue la coordinación para hacer presencia conjunta en la marcha final del FSM 2005 en Porto Alegre y en una acción colectiva en una carpa del foro descentralizado en Caracas 2006.

Fue la coyuntura de la JAG la que nos convocó a generar una fuerte y exitosa acción en 2008 que logró reunir alrededor de 500 organizaciones y redes de diverso porte en el zócalo de la Ciudad de México y otros eventos simultáneos en Jalisco, Morelos y Querétaro, logrando un buen intercambio, visibilidad y repercusión al interior y exterior de nuestro país. Ya en 2009, concretamos acciones simultáneas en 12 estados de la república. En ambas iniciativas logramos la interconexión entre los eventos mexicanos y los internacionales, lo que fortaleció el ánimo y alcance del movimiento altermundialista mexicano.

Esta fuerza y estos logros nos decidieron como Comité Promotor del FSM en México a proponer en el seno del Consejo Internacional (CI) la realización de un FSM global en México en 2010, año por demás simbólico por la celebración del bicentenario y centenario de nuestras luchas revolucionarias en pos de la libertad, la soberanía, la democracia y la justicia social. Dadas las definiciones de realizar los foros globales cada dos años rotativamente en los diversos continentes esto no fue posible, pero surgió 2010 como una nueva coyuntura para fortalecer la expansión y enraizar más el FSM como espacio de confluencia de los diversos movimientos a partir de la realización de un sin fin de acciones y eventos locales, nacionales, regionales, temáticos, para celebrar el décimo aniversario de este espacio abierto de encuentro, diálogo y debate, de intercambio y generación de alternativas. Entre estas acciones, el FSM México viene impulsando un FSM temático sobre “Las salidas a la crisis global: alternativas desde los pueblos” que se realizará del 2 al 4 de mayo de 2010 en la Ciudad de México, al que se vinculará la primera sesión anual del CI, los días 5 a 7 de mayo en la misma ciudad.

Estos dos eventos permitirán poner al centro del debate y de la acción diversos cuestionamientos que hoy existen al interior del FSM, y de cuyas respuestas depende en mucho su futuro. Dos son preguntas recurrentes que consideramos fundamentales ya que llevan a dos dilemas y, tal vez, falsos debates: ¿Qué “Otro mundo posible” impulsa el FSM? y ¿Cuál es la utilidad real y los resultados concretos que contribuyen a su construcción?

Después de pasar por una primera etapa de definición, denuncia y rechazo del neoliberalismo y de resistencia a sus estragos, y por una segunda etapa más propositiva, donde las propuestas no tienen ninguna jerarquía entre sí, es necesario abordar un debate central ¿el dibujo del “otro mundo posible, necesario y urgente” que proclamamos, a través de una verdadera síntesis de las propuestas emanadas de los foros, que clarifique – al interior y exterior del FSM- nuestras propuestas y opciones frente al capitalismo y el neoliberalismo sería en sí mismo un plataforma programática a impulsar por todos los participantes en el FSM o no? El falso dilema está en que pedimos a gritos esta definición y no decidimos “integralizar” todas las propuestas emanadas de riquísimas prácticas sociales, retomando la sabiduría de nuestros pueblos originarios, en una clara cosmovisión alternativa para propios y extraños, que permita avanzar en su construcción colectiva en el terreno de lo real.

En cuanto a la pregunta sobre los resultados concretos, algunos señalan que, con los límites que imponen diversas definiciones contenidas en la Carta de Principios, no es posible avanzar en resultados concretos y resulta importante revisarla y ajustarla a la luz de los 10 años caminados. Durante los últimos años, los movimientos sociales, principalmente, han colocado la necesidad de llevar a cabo acciones políticas concretas, yendo más allá del intercambio, discusión, debate y articulación de campañas y movilizaciones. Esto llevó a la constitución de la “Asamblea de los Movimientos Sociales”, un tercer pilar del FSM de acuerdo a Boaventura de Sousa1, además de sus reuniones bienales y de las articulaciones mundiales entre movimientos y redes temáticos. Instrumento que permitiera superar el límite de no contar con una declaración y una plataforma político-programática común y transformar la reflexiones emanadas del FSM en decisiones políticas. Hay otros que incorporan entre los resultados concretos la llegada al poder de gobiernos surgidos de movimientos populares en América Latina, que retomando las propuestas del FSM han impulsado políticas que rompen con las exigencias neoliberales; y, por lo mismo, colocan la necesidad ya inaplazable en el nuevo contexto internacional de nuevas formas de articulación entre movimientos, fuerzas sociales y políticas y gobiernos progresistas – ensayada en la reunión entre presidentes y movimientos sociales en Belem- para concretar las alternativas en resultados eficaces, como es el planteamiento del post-altermundialismo sostenido por Bernard Cassen2, entre otros. El mismo Boaventura de Sousa coloca como cuarto pilar del FSM en un sentido amplio a “los gobiernos progresistas que se inspiraron en el FSM para transformar ....la política de sus países” y que son “los que verdaderamente garantizan la eficacia de las decisiones políticas del FSM y, en virtud de ello, la (mutua) autonomía entre ellos y el FSM, lejos de significar un divorcio, es la expresión de una complementariedad virtuosa”3. Cuestión que también llevaría a modificar la Carta de Principios.

En estos temas, los defensores de la Carta de Principios, arguyen que el FSM -sin entrar en competencia o pretender sustituir a los partidos políticos o a los gobiernos, ya que consideran son acciones políticas necesarias para construir el nuevo mundo- intenta solamente reforzar tanto a la llamada “sociedad civil” emergente por su propia iniciativa, autónoma de partidos y gobiernos, como su forma de articulación a través de redes horizontales, sin líderes ni pirámides de responsabilidades superando la democracia representativa, y su acción política desplegada en una gran variedad de tipos, ritmos, temas y niveles, empujando la construcción de nuevas práctica políticas y una nueva cultura política basada en nuevos valores: cooperación, solidaridad, necesidades humanas, respeto a la naturaleza, aceptación de la diferencia, libertad corresponsable, etc. (Whitaker, 2008). Por ello, plantean, “la Carta de Principios rechaza un programa político del FSM específico y único, signado por las organizaciones participantes.4” Señalan que “partidos, movimientos y gobiernos pueden proponer estrategias... (y que) los foros sociales... pueden ser el lugar donde se discutan esas propuestas, pero no para obtener su aceptación por todos sus participantes”.

Coincidiendo con Josef María Antentas y Esther Vivas5, esto lleva a plantear un doble reto estratégico: “por un lado, reforzar los procesos de auto-organización desde abajo, recomponer el tejido asociativo, multiplicar las protestas y arraigarlas en realidades sociales específicas y, por otro..., seguir buscando puntos de confluencia entre distintas luchas y una mayor articulación entre las mismas a escala nacional e internacional”. Es decir, el FSM es sólo un instrumento al servicio de los actores sociales altermundialistas y, por lo mismo, no debe desviar demasiadas energías que debiliten las acciones políticas reales que den curso a las transformaciones necesarias y urgentes que demanda la construcción de “Otro mundo posible”. La gente requiere más que nunca respuestas concretas, y si el FSM no sugiere salidas, basadas en las alternativas construidas desde los pueblos por siglos, corremos el riesgo incluso de que la gente busque opciones en posiciones simplistas de ultra-derecha, como dice Antonio Martins.6

ALOP, como integrante activo del CI del FSM, retomando los trabajos en torno a los últimos Informes sobre Desarrollo y Democracia en América Latina y la experiencia de todas nuestras asociadas, puede dar una contribución importante en este debate fundamental para el futuro del FSM en los dos eventos señalados. Manos a la obra y los esperamos en México en mayo próximo!!!

1 De Sousa Santos Boaventura. FSM en sentido amplio. Artículo original publicado el 12 de febrero de 2009. Traducido para Rebelión por Antoni Jesús Aguiló

2 Casse, Bernard. ¿Hacia el “post-altermundialismo”? A los diez años de la creación del Foro Social Mundial de Porto Alegre. Memoires des luttes. 18 de Enero 2010.

3 De Sousa Santos Boaventura, Op cit.

4 Whitaker Chico. Answering CACIM’s call for a WFS Evaluation. 2008.

5 Antentas, Josep María y Vivas, Esther. Contra la globalización neoliberal. El Foro Social Mundial en perspectiva. 05-03-08.

6 Ferrari, Sergio. Entrevista a Antonio Martins.

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